Zaragoza Eclipsa

Una campaña a la altura de un momento histórico.

El 12 de agosto de 2026, Zaragoza se convirtió en uno de los mejores lugares del mundo para contemplar un eclipse total de sol. Un acontecimiento excepcional para la ciudad y una oportunidad única para proyectar su imagen dentro y fuera de nuestras fronteras. El Ayuntamiento de Zaragoza confió en la agencia la creación de la campaña que daría identidad y visibilidad a este momento histórico.

Para nosotros, el reto era diseñar una campaña a la altura del momento que iba a vivir la ciudad.

Una campaña capaz de despertar expectación, emocionar y construir una imagen reconocible, pero también de ordenar toda la información necesaria para que zaragozanos y visitantes disfrutasen del eclipse de forma segura. Se trataba de

convertir un fenómeno natural
en una experiencia de ciudad.

En Zaragoza Eclipsa no sobra ni falta una palabra.

Eclipsar significa ocultar momentáneamente un astro, pero también destacar sobre lo demás, atraer todas las miradas, despertar admiración.

Zaragoza Eclipsa porque la ciudad tenía la oportunidad de mostrarse al mundo como una ciudad bella, acogedora y preparada para vivir grandes acontecimientos.

La metáfora perfecta estaba en el cielo.
Solo había que saber verla.

La gráfica convirtió la idea en una imagen difícil de olvidar: la silueta del Pilar y el Ebro bajo la luz dorada del atardecer, con el eclipse suspendido sobre Zaragoza.
Una imagen que anticipaba lo que estaba a punto de suceder y que contenía una invitación:

Vive
un momento
inolvidable.

La campaña vistió la ciudad y se desplegó en soportes urbanos , piezas informativas, comunicación turística, portal municipal y soportes digitales.

Una misma identidad permitió conectar todos los contenidos y hacer que Zaragoza hablase con una sola voz. La creatividad convivió con la información práctica sobre horarios, protección ocular, movilidad, puntos de observación, seguridad y actividades. Porque una campaña institucional también construye marca cuando encuentra una idea capaz de dar sentido a todo lo que comunica.

Imagen de RRSS de El Ayuntamiento de Zaragoza.

Y llegó el día.

Fotografía de El Ayuntamiento de Zaragoza.

El eclipse dejó un impacto económico de 13,6 millones de euros. Y dejó también una imagen extraordinaria de Zaragoza que dio la vuelta al mundo y llegó hasta la NASA.

Miles de personas llenaron plazas, riberas, terrazas y puentes. Zaragozanos y visitantes levantaron la mirada al mismo tiempo y, durante algo más de un minuto, la ciudad entera quedó suspendida bajo una luz diferente.

La ocupación hotelera rozó el 100 %, más de 60 medios nacionales e internacionales se acreditaron para cubrir el acontecimiento y las oficinas de turismo atendieron más de 30.000 consultas.

Publicación de la NASA.

Para nosotros, el mejor resultado fue ver cómo la campaña salía de la agencia, vestía la ciudad y se hacía presente en sus calles, en las redes municipales y en las imágenes compartidas por miles de personas.

El eclipse ocurrió en el cielo. La experiencia se vivió en Zaragoza.
Y para contarla bastaron dos palabras: