El Ayuntamiento de Zaragoza, a través del Instituto de Salud Pública, nos solicitó ayuda para cambiar una costumbre de los ciudadanos. Detrás del gesto “amable” de alimentar a los animales de la calle (palomas, patos, gatos) hay una realidad: se favorece la proliferación de plagas, y se alteran sus ciclos naturales de reproducción y sus modos de vida. Además, y esto es algo que los ciudadanos no recordamos, no está permitido dar de comer a los animales en la vía pública.

El problema no es pequeño, la solución tenía que ser grande.

Para ayudar a cambiar ese hábito creamos una campaña conceptualmente “amable” con 3 gráficas distintas, una para cada colectivo animal. Y para que el mensaje llegue y no provoque rechazo, ingeniamos un juego de palabras: “Dar de comer a los patos, SOBRA”. “Sus SOBRAS alimentan a las plagas”.

Como ver fotos de las plagas puede desagradar, gráficamente la campaña muestra fotos de los animales a los que no hay que dar de comer e ilustraciones de las plagas (lo que nos permite mostrar ratas y cucarachas, que son las plagas que se comen las sobras de los primeros). Todo en un contexto urbano y con un cierre que invita a los ciudadanos a no hacerlo también por motivos de salud, higiene y limpieza de la ciudad.

La campaña consta de marquesinas y mupis urbanos, prensa, redes sociales y otros formatos digitales.